Gustavo Munúa demoró su vuelta a Uruguay para escuchar a Unión. La dirigencia pretende que siga, atendiendo a que termina su contrato a fin de año. Está claro que hay muchas complicaciones, sobre todo económicas, para que esto pueda cristalizarse, pero no se quiere tirar la toalla antes de tiempo y se agudiza el ingenio para intentar prorrogar este proyecto.
Las primeras sensaciones fueron buenas, pero todavía falta para pensar en que está todo listo para que el charrúa siga en el cargo. Inicialmente la idea de Munúa era buscar nuevos horizontes. Aún siguen las charlas entre dirigentes y técnico.