El regreso a los trabajos en Casa Unión confirmó que el nuevo proceso de Leonardo Madelón —quien extenderá su vínculo por 18 meses— llega con modificaciones internas. La decisión de renovar la estructura del cuerpo técnico resultó en la salida de Rodrigo Llinas como entrenador de arqueros, cerrando un ciclo de nueve años en la institución. La intención del entrenador es clara: apostar por perfiles renovados para afrontar el próximo semestre.
Mercado de pases: altas, bajas y definiciones
El plantel rojiblanco se encuentra en una etapa de revisión constante. Mientras se concretó la rescisión de Claudio Corvalán y las salidas de Emiliano Álvarez y Nicolás Palavecino, otros nombres podrían emigrar en los próximos días:
Maizon Rodríguez: Independiente prepara una propuesta formal por el central.
Rafael Profini: Avanzan las negociaciones para su traspaso al Metalist de Ucrania.
Situaciones especiales: El club busca alternativas para Enzo Roldán, mientras que Franco Fragapane, sin ser prioridad, cuenta con propuestas del exterior. Por su parte, Tomás González extendió su vínculo y continuará a préstamo en Deportivo Riestra.
La apuesta por los juveniles y el día a día
En esta primera instancia, el cuerpo técnico promovió a varios jugadores de Reserva, reforzando la idea de darle mayor protagonismo a las divisiones inferiores. Paralelamente, futbolistas como Bruno Pittón y Brahian Cuello trabajan de manera diferenciada para completar sus recuperaciones físicas.
El equipo mantendrá un cronograma de entrenamientos intensos hasta el sábado, antes de iniciar el próximo lunes la parte más exigente de la preparación. Con este escenario, Unión comienza a delinear su nueva identidad, combinando la experiencia del cuerpo técnico con una necesaria renovación de nombres.