La tranquilidad de San José del Rincón se vio sacudida este fin de semana tras un robo a una panadería local. Al llegar al local el sábado por la mañana, el propietario se encontró con la vidriera destruida y el faltante de cerca de 15 bandejas de facturas.
Más allá de la mercadería sustraída, el comerciante lamentó el alto costo de reparación del cristal, cifra que califica como "una diferencia abismal" frente a lo robado. "El daño fue lo más fuerte", expresó con indignación al relatar cómo debió gestionar la reposición del vidrio con proveedores de Santa Fe ante la falta de materiales en la zona.
Cuestionamientos a las cámaras de seguridad
El hecho generó sospechas debido a la ubicación estratégica del local, situado a menos de 15 metros de la plaza principal. Según denunció el dueño, las cámaras de seguridad municipales no lograron identificar al delincuente ni registrar el movimiento, a pesar de que el estruendo del vidrio al romperse pudo escucharse a 40 metros de distancia.
El único registro disponible fue aportado por un vecino, cuya cámara privada logró captar al sospechoso en su recorrido. Esta situación motivó fuertes críticas del comerciante hacia el sistema de monitoreo local: "¿Están viendo las cámaras de noche o no están haciendo su trabajo?", se preguntó.
Reclamo por mayor control y seguridad
El damnificado aprovechó la oportunidad para manifestar su preocupación por el crecimiento del delito en la localidad. "Rincón se está pudriendo", afirmó, apuntando a la falta de controles sobre la llegada de personas de afuera y la inexistencia de un seguimiento sobre antecedentes.
El comerciante espera que la visibilización de este hecho sirva como un llamado de atención a las autoridades para implementar medidas de control más efectivas que protejan a quienes trabajan y apuestan por la ciudad.