La implementación del sistema de estacionamiento medido (SEOM) ha encendido las alarmas en los barrios Candioti Sur y Norte. Según explicó Matías Galíndez, presidente de la vecinal Candioti Sur, el sistema, lejos de cumplir su función de ordenamiento, ha provocado un "desorden" en las calles.
Los vecinos señalan que, a diferencia del microcentro, estos sectores son predominantemente residenciales, con características arquitectónicas particulares —incluyendo fachadas históricas— que impiden la construcción de cocheras privadas. "No hay ningún fundamento para que este sistema ordene; al contrario, ha generado un corrimiento de los vehículos hacia zonas donde no se paga", advirtió Galíndez.
El reclamo: exención total para frentistas
Actualmente, el beneficio para los residentes es de solo tres horas gratuitas, una cifra que los vecinos consideran insuficiente. Ante esta situación, tras una masiva convocatoria realizada en la sede vecinal, se decidió elevar una nota al intendente Juan Pablo Poletti solicitando una exención total del pago (100%) para los frentistas.
Los vecinos subrayan que la medida se aplica sin considerar las particularidades del barrio y denuncian la falta de instancias de consulta previas. El documento, que está siendo finalizado con los aportes surgidos del último encuentro vecinal, será presentado oficialmente este viernes ante las autoridades municipales.
Falta de alternativas y diálogo
El reclamo tiene un fuerte trasfondo económico y logístico. Los habitantes de la zona destacan que el sistema los obliga a pagar por estacionar frente a sus propias casas sin tener opciones alternativas de estacionamiento en el barrio.
"Creemos que es una oportunidad para que el municipio pueda rever y flexibilizar esta medida", concluyó Galíndez, enfatizando que la petición no busca cuestionar toda la gestión municipal, sino abrir un canal de diálogo necesario para atender las problemáticas reales que afectan directamente la vida cotidiana de quienes residen en Candioti.