La nueva edición de Gran Hermano Generación Dorada comenzó con un golpe fuerte en materia de audiencia: Andrea del Boca ya forma parte de la casa más famosa del país.
La actriz fue la primera concursante en ingresar al reality y su debut generó un inmediato impacto en redes sociales y búsquedas digitales.
Con una extensa trayectoria en televisión, la artista aceptó el desafío del aislamiento y la convivencia 24/7, en una apuesta que marca un hito en su carrera.
De reina de las novelas a jugadora del reality
A los 61 años y tras una emotiva despedida con su hija Anna Chiara, Del Boca dejó en claro que no se trata de una participación simbólica. “Soy actriz, cantante, productora y directora… pero lo que más me gusta es jugar”, expresó en su video de presentación.
La protagonista de clásicos como Perla Negra y Celeste confesó que siente la misma ansiedad que antes de un gran estreno y aseguró que su objetivo es llegar a la final.
¿Estrategia o juego limpio?
Uno de los principales interrogantes tras su ingreso fue si utilizará su experiencia actoral para influir en la convivencia. Sin embargo, la actriz despejó dudas sobre su postura dentro del juego.
“No va a haber un personaje que me pueda escudar. Va a estar Andrea, la de mi casa”, afirmó, al tiempo que se definió como fanática de los juegos de estrategia, aunque dispuesta a competir “en las buenas de la ley”.
Su presencia promete modificar la dinámica del reality y aportar un condimento especial a esta edición aniversario, que apuesta fuerte a figuras de peso para sostener el rating y el interés del público.