"Los santafesinos convivimos con estos animales, con varias especies de serpientes. Siempre ha habido, en la costanera aparecen constantemente. En esta época ha habido dos años de sequía que permitía que la Setúbal fue adornada por vegetación: luego, esa vegetación fue colonizada por animales. Ahora crece la laguna y los animales se desplazan", transmitió Alejandro Giraudo, del Conicet Santa Fe.
Además, aseguró: "nosotros también manejamos mal la basura. Es típico en la costanera y en esta población crece la cantidad de roedores. Si hay roedores, puede aumentar la población de serpientes. También tenemos que tener en cuenta que es imposible eliminar estos animales del ambiente: cumplen una función eliminando roedores que transmiten enfermedades".
Para evitar que circulen por espacios públicos, brindó recomendaciones: "en principio, los espacios públicos donde transita la gente deberían estar libres de malezas y realizar un correcto manejo de la basura. Tenemos que saber que los animales existen, están. Cuando los vemos, no tenemos que acercarnos ni intentar matarlos: llamar a gente capacitada para remover los animales. Muchas veces, el animal puede seguir su camino y quedar como una anécdota".
Respecto a cómo accionar si uno es atacado por una víbora, explicó: "el accidente produce una gran hinchazón. Chupar la herida no tiene efectos y un corte sería grave porque uno de los efectos del veneno es que quedan anticoaguladas. No hay que hacer nada, tranquilizar a la persona y recurrir a un centro asistencial lo más rápido posible".
Finalmente, llevó tranquilidad. "Pondría en duda que sea una invasión. Nosotros cada vez ingresamos más a sus hábitats. La actividad va a bajar cuando ingresamos en temperaturas frías: las vamos a volver a ver en primavera y verano. Pasa todos los años".