El femicidio de Ailén Ayelén Oggero (32), la enfermera acribillada a balazos en febrero de 2025 mientras salía de su casa en el barrio Belgrano de Rosario, sumó un fuerte capítulo institucional. La Legislatura provincial suspenderá por tres meses sin goce de sueldo a la fiscal María Verónica Ballari, cuestionada por su inacción y demora en imputar al agresor antes de que se desencadenara el crimen.
A más de un año del hecho, la causa principal que investiga el homicidio de la trabajadora del hospital Centenario continúa sin imputados ni detenidos.
Denuncias previas y una detención tardía
Oggero había acudido a un Centro Territorial de Denuncias en noviembre de 2024 para exponer el constante hostigamiento de su expareja, Jonathan Oscar Omill (34). A pesar de contar con una restricción de acercamiento, el hombre violó las medidas en reiteradas ocasiones.
Entre los hechos denunciados constaba un violento episodio donde Omill ingresó por la ventana a la casa de la víctima, la golpeó en el rostro y la privó de su libertad durante dos horas dentro de un auto. Las agresiones continuaron incluso en las inmediaciones del hospital donde ella trabajaba.
La fiscal Ballari poseía toda esta información desde fines de 2024, pero recién ordenó la detención y posterior imputación de Omill horas después de que la enfermera fuera asesinada.
El crimen y la condena por violencia de género
El 18 de febrero de 2025, Oggero fue emboscada por un gatillero en calle Prusia al 6700. Recibió cinco de los siete disparos efectuados, principalmente en la cabeza y los brazos, en un ataque presenciado desde el interior de la vivienda por sus hijos de 4 y 11 años.
Si bien Omill tenía una coartada perfecta para el momento del crimen —se encontraba trabajando en la planta de Vicentin—, la Justicia avanzó sobre las causas previas. El pasado 2 de marzo, mediante un juicio abreviado homologado por el juez Gustavo Pérez de Urrechu, el agresor fue condenado a 4 años y 6 meses de prisión por los delitos de violación de domicilio, amenazas, lesiones y privación ilegítima de la libertad, causa que quedó en manos de la fiscal Bárbara Glikman.
Las hipótesis del femicidio
A pesar de las sospechas del entorno familiar, a Omill nunca se lo pudo vincular formalmente con la ejecución material del asesinato. Actualmente, la Unidad de Violencias Altamente Lesivas, conducida por la fiscal Andrea Vega, maneja dos líneas de investigación principales:
Instigación: Que Omill haya sido el autor intelectual del ataque desde la distancia.
Vínculo narco: Que el crimen haya sido encargado por Jésica González (expareja del capo narco Claudio “Morocho” Mansilla, detenida por narcomenudeo) debido a una presunta relación con Jonathan Omill.