La industria santafesina atraviesa un escenario crítico. De acuerdo a la Federación de Industriales de Santa Fe (FISFE), la actividad cayó un 14,9% interanual en febrero, un dato que encendió las alarmas en el sector. “No esperábamos un número de esta magnitud”, advirtió su titular, Javier Martín, quien señaló que el 76% de las ramas industriales registran niveles inferiores a los del año pasado.
Sectores en caída y presión de las importaciones
El informe evidencia un deterioro generalizado, incluso en rubros que venían resistiendo la crisis, como carrocerías y remolques. También muestran fuertes bajas sectores como muebles, indumentaria, calzado y maquinaria. La industria automotriz cayó un 39%, mientras que el procesamiento de soja retrocedió un 30%.
Desde FISFE apuntan además al impacto de las importaciones, especialmente en autopartes, donde la mayor presencia de vehículos extranjeros desplaza la producción nacional.
Costos, tipo de cambio y dificultades financieras
El escenario se agrava por el atraso cambiario y el aumento de costos en dólares. Según Martín, el tipo de cambio actual favorece las importaciones y perjudica las exportaciones, reduciendo la competitividad.
A esto se suman problemas estructurales como el alto costo del transporte, el deterioro de rutas y las elevadas tasas de interés, que afectan la capacidad de las empresas para afrontar insumos, salarios e impuestos.
El peso de la litigiosidad laboral
Otro factor de preocupación es el costo de las ART. Santa Fe presenta una de las tasas de litigiosidad más altas del país, lo que encarece los seguros laborales por encima de otras provincias.
En este contexto, avanza en la Legislatura un proyecto para modificar el sistema y reducir los costos asociados a juicios laborales. Desde el sector industrial sostienen que la medida es clave para mejorar la competitividad y sostener la actividad.