Dicho evento, que se desarrollará por primera vez en esa ciudad y estará albergando a especialistas y artistas de todo el mundo durante diez días, busca a través del urbanismo y la arquitectura experimental “repensar imaginarios y nuevos modelos de ciudad”.
Barcelona es una ciudad modelo en materia de espacio público, que viene llevando adelante hace más de cinco años un Plan de transformación urbana verde que incluye el modelo de “Supermanzanas”, el establecimiento de zonas calmas con prioridad peatonal y ciclista, un amplio programa de forestación, peatonalización de áreas céntricas y reducción de la siniestralidad vial por medio de una baja de las velocidades para vehículos motorizados.
En este sentido el referente en materia de movilidad urbana Joaquin Azcurrain comentó “Es un enorme desafío participar de éste Festival en una ciudad que es vanguardia en políticas de espacio público e integración y cohesión social. Desarrollaré un taller inmersivo, incluirá una caminata por ‘Ciudad Vieja’ con ojos vendados ¿Cuál es el objetivo de esto? Activar la sensorialidad plena en el espacio público por fuera del sentido predominante de la vista, y poder experimentar cómo la ciudad puede también transformarse en un estorbo por su inaccesibilidad y por no estar pensadas para todos”.
REUNIÓN CON REPRESENTANTES DEL AYUNTAMIENTO
Además de su participación en el mencionado Festival, Azcurrain confirmó que el día miércoles 4 de Mayo lo estarán recibiendo de manera oficial autoridades del Ayuntamiento de Barcelona, más específicamente la Lic. Silvia Casorrán, jefa del equipo de Movilidad y Accesibilidad, donde estarán compartiendo una presentación sobre el Plan de Movilidad y Desarrollo Urbano Verde para luego salir a recorrer las diferentes Supermanzanas in situ. Además de ésta instancia oficial Azcurrain tiene reuniones programadas con ONG’S y con la representante de la Agencia de Movilidad Activa, María Elisa Ojeda.
¿QUÉ SON LAS SUPERMANZANAS? ¿PODEMOS TRAER ESE MODELO A SANTA FE?
Las Supermanzanas son células urbanas de unos 400 por 400 metros, que incluyen el agrupamiento de entre cuatro y doce manzanas, en cuyo interior se reduce al mínimo el tráfico motorizado y el aparcamiento de vehículos en superficie, y se da la máxima preferencia a los peatones en el espacio público. El tráfico motorizado circula por las vías perimetrales, mientras las calles interiores se reservan al peatón y, en condiciones especiales, a cierto tipo de tráfico como vehículos de residentes, servicios, emergencias, carga y descarga.
Es una nueva forma de organización urbana que aporta soluciones a las principales disfunciones ligadas a la movilidad, a la vez que mejora la disponibilidad y calidad del espacio público para el peatón. Estos objetivos se logran con la introducción de dos cambios fundamentales: la jerarquización de la red viaria y el establecimiento de una red diferenciada para cada modo de transporte.