La industria metalúrgica de Santa Fe vive un calvario. La provincia presenta la mayor caída en la producción del país, con un derrumbe del 18% en febrero y 12 meses consecutivos en baja.
Las causas del desplome son variadas: la sequía, el desplome del consumo interno y las dificultades para importar insumos. El sector de la maquinaria agrícola, los bienes de capital y el equipamiento médico son los más afectados.
A pesar del panorama desolador, los empresarios metalúrgicos de Santa Fe resisten. "Redoblamos el esfuerzo para sostener los puestos laborales", asegura Ivana Taborda, dirigente de ADIMRA. La vicepresidenta 4° de la Asociación advierte que "se intenta realizar un difícil equilibrio en un contexto de menor producción, aumentos de costos y caída en las ventas".
La situación es crítica. La industria metalúrgica es un pilar de la economía santafesina y su declive genera un impacto social profundo. ¿Hasta cuándo podrán resistir los empresarios?