La venta era una emboscada para Lautaro, y el adolescente recibió un tiro en la nuca. Murió este lunes en el hospital Cullen de Santa Fe. Había viajado en un Chevrolet Astra azul el domingo el mediodía. Con él iba su hermano Lorenzo y una pareja amiga.
Todos lo habían acompañado para adquirir la moto Honda Tornado de 250 centímetros cúbicos que le había comprado a un hombre con quien se había contactado por Facebook. Parte del pago era una PlayStation que la víctima tenía en sus manos cuando recibió el balazo en la cabeza.
“Mi hijo se bajó y cuando advirtió que las intenciones no eran convenientes, le pegó un grito a su hermano, que estaba al volante, para que se fuera. Él salió corriendo y le tiraron dos tiros: uno a la cabeza y el otro pegó en la PlayStation que tenía como parte de pago”, explicó el padre de la víctima cómo se dio el ataque.
Según fuentes de la investigación, cuando llegaron al lugar pactado para la entrega de la moto, en el barrio Coronel Dorrego, todo se complicó y Lautaro se dio cuenta. “Cuando nos citaron yo le dije a mi hermano que pasemos para ver más o menos el panorama. Él se bajó, reconoció a quienes habían negociado con él y empezó a charlar”, fueron las palabras de Lorenzo, testigo del ataque.
Y siguió: “Después de hablar un rato, mi hermano me dijo que querían ir a probar la PlayStation a una casa. Yo ahí le dije que al auto no iban a subir. Tras ese cruce de palabras, él gritó: ‘Corran’. Y yo aceleré. Mi hermano le sacó como media cuadra y, cuando escucho los disparos, veo que cae desplomado por el espejo retrovisor”.
La desesperación de Lorenzo era abrumadora, tampoco conocía dónde podía haber un centro de salud, mucho menos la zona en la que estaba y tampoco podía manejar. Un vecino lo ayudó y así pudieron llevar a Lautaro al hospital Cullen donde falleció este lunes.
La causa es investigada por el fiscal Estanislao Giavedoni y ya hay un sospechoso detenido. Tiene 21 años y fue capturado en el mismo barrio Dorrego donde balearon a Lautaro. Los vecinos del lugar fueron los que le marcaron a la Policía de Santa Fe donde se escondía uno de los presuntos asesinos.
“Por Dios, hermanito, cómo voy a extrañar reírme así con vos. Eso eras, pura risa para todo. Volá alto amor de la hermana, brillá e iluminanos para poder soportar semejante dolor”, fue el último posteo de Florencia en su despedida, junto a un video con Lautaro.