La Fisfe fundamenta el pedido “en la necesidad de otorgarle al sector PYME industrial la posibilidad de administrar y gestionar de la mejor forma posible sus costos de producción, los cuales en los últimos años han subido fuertemente”.
El sector industrial entiende que esta medida es paliativa, pero resaltan que “siempre hemos sostenido que el costo de la energía es uno de los factores claves que determina la política industrial de nuestra provincia y nuestro país”.
Hasta el momento, según confirmaron desde el sector, no hubo respuesta oficial por parte del gobierno santafesino. En ese sentido, desde la Fisfe advierten que será complicado evitar aumentos. Además, recuerdan que durante este 2022 habrá un ajuste en el valor agregado de distribución de la energía eléctrica. Se trata del gasto que representa para la EPE la distribución y mantenimiento de la infraestructura.
Los industriales advierten que en este año tendrán que hacer frente al incremento de los valores de la EPE y, además, la quita de subsidios. También afirman que no se ha contemplado a las pymes, cuyo impacto del incremento de la energía, es notorio.
Ante este escenario, la Fisfe reclama un equilibrio en la situación y colocó en el debate el complejo panorama internacional.