Una familia santafesina vivió una verdadera pesadilla cuando, ilusionados por unas vacaciones en la Costa Atlántica, terminaron siendo víctimas de una estafa que les arruinó los planes y les dejó una amarga experiencia.
El sueño de las vacaciones, hecho trizas
Todo empezó con la mejor de las intenciones: descansar unos días en Santa Elena, partido de Mar Chiquita, muy cerca de Mar del Plata. Como hacen muchos, buscaron alojamiento por redes sociales y dieron con un supuesto dueño que ofrecía una casa ideal para el descanso.
Confiados, cerraron el trato y transfirieron $210.000 como seña para asegurarse el lugar del 14 al 19. La ilusión era total: ya se veían disfrutando del mar y la tranquilidad.
La llegada y el golpe de realidad
Pero al llegar, la sorpresa fue devastadora. Una vecina se acercó y les tiró la bomba: la propiedad era de un familiar suyo y no estaba en alquiler. El supuesto dueño no existía y todo había sido una mentira.
La burla final de los estafadores
Como si no fuera suficiente con el engaño, los delincuentes fueron más allá: se burlaron de la familia y les mandaron una foto desde la cárcel. Un gesto cruel que sumó impotencia y bronca a la situación.
Este caso es un recordatorio de lo importante que es estar atentos y tomar precauciones al alquilar por internet. Nadie está exento de caer en una trampa así, y la historia de esta familia santafesina lo deja bien claro.