El Barcelona dio un gran paso para seguir avanzando en la Liga de Campeones al vencer como local al Liverpool por 3 a 0 con goles de Suárez y Messi, éste en dos ocasiones.
El uruguayo abrió la cuenta en el primer tiempo con un toque sutil ante la salida del arquero rival. En el complemento, y cuando el elenco inglés buscaba la igualdad, apareció Lionel Messi en todo su esplendor. Primero bajó una pelota de pecho tras pegar en el travesaño y estiró la ventaja y luego, con una genialidad de tiro libre sentenció la historia y tranquilizó al Barcelona que jugará la revancha con tres goles de diferencia.