Durante la tarde y el cominezo de la noche del viernes se vivieron momentos de extrema tensión en barrio San Lorenzo, cuando se realizaba un procedimiento policial en calle Roque Saénz Peña al 1200 y un efectivo policial recibió un disparo.
Según las primeras informaciones, el personal policial había acudido al lugar tras una denuncia que alertaba sobre detonaciones de arma de fuego. En medio de la intervención, se produjo un enfrentamiento y uno de los uniformados fue alcanzado por un proyectil en la zona del tórax.
La rápida reacción y el uso del chaleco antibalas resultaron determinantes: el impacto fue contenido por el elemento de protección, evitando heridas de gravedad y salvándole la vida al agente.
Tras el episodio, el efectivo fue trasladado al Hospital José María Cullen para ser evaluado por los médicos de guardia. Allí se constató que presentaba un traumatismo torácico producto de la fuerza del impacto, aunque sin lesiones de gravedad.
Las circunstancias en las que se produjo el ataque son materia de investigación, mientras las fuerzas de seguridad trabajan para esclarecer lo sucedido e identificar a los involucrados en el hecho.