En verano, el cambio de hábitos puede llevarnos a descuidar un aspecto fundamental en la salud: la hidratación. La doctora Virginia Borgas nos advierte sobre la necesidad de beber agua: "Si hay sed, ya hay hidratación". Por lo tanto es importante ofrecer bebida constantemente a los niños que no pueden percibirlo.
Los síntomas de baja hidratación son piel seca, orina oscura y baja presión. Ante este caso, hay que consumir agua y algo con sodio como aceitunas.
La doctora afirmó que el mate y las gaseosas no hidratan. Recomienda la bebida de té frío con limón y jengibre para mantenerse hidratado.
Por otro lado, las frutas y verduras con agua (sandía, melón, naranja, etc.) también son buenas para hidratar.
Una estrategia para consumir más agua es tener siempre una botellita al lado. Es la principal medida para evitar la deshidratación.