Unión se encuentra nuevamente inhibido por la FIFA debido a un atraso en el pago de las cuotas acordadas por la rescisión del contrato del entrenador uruguayo Gustavo Munúa.
La situación pone en riesgo la posibilidad de que el club pueda incorporar refuerzos en el próximo mercado de pases, en un momento crucial de la temporada.
La dirigencia rojiblanca busca los mecanismos para solucionar el problema y evitar que la deuda siga creciendo.
Antecedentes de la deuda con Munúa
En abril de 2023, Unión y Munúa acordaron la rescisión del contrato del entrenador uruguayo. El club se comprometió a pagar una suma de dinero en cuotas, pero luego se atrasó en los pagos.
Munúa decidió entonces iniciar acciones legales contra el club, lo que derivó en la inhibición por parte de la FIFA.
Las consecuencias de la inhibición
La inhibición de FIFA le impide a Unión incorporar jugadores en el próximo mercado de pases. Esto significa que el club no podrá sumar refuerzos para afrontar la recta final de la Copa de la Liga y la Copa Sudamericana.
La situación genera preocupación en la dirigencia rojiblanca, ya que el equipo necesita reforzarse para poder competir en ambos frentes.
Posibles soluciones
La dirigencia de Unión busca los mecanismos para solucionar el problema con Munúa y levantar la inhibición de FIFA.
Una de las posibilidades es pagar la deuda en dólares al valor oficial, lo que implicaría un desembolso importante para el club.
Otra alternativa es negociar con Munúa una nueva forma de pago.
El tiempo corre y la dirigencia rojiblanca deberá encontrar una solución urgente para evitar que la inhibición afecte las chances del equipo en las competencias que tiene por delante.