Información General
¿Qué es el ‘virus del camello’? Así es el coronavirus del que se habla en el Mundial de Qatar
En los últimos días ha saltado a los medios una enfermedad a la que se denomina virus o gripe del camello, que en realidad es una vieja conocida de los microbiólogos, infectólogos y demás especialistas sanitarios y científicos de todo el mundo: el síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS), que fue detectado por primera vez en 2012 en Arabia Saudí. Está causada por un coronavirus, el MERS-CoV, que hasta octubre de 2019 -justo antes del inicio de la pandemia de Covid-19- ya había causado más de 2.400 casos de infección en distintos países, con más de 800 muertes. Su letalidad es, por lo tanto, bastante elevada.
De momento, los expertos sanitarios piden cautela ante los supuestos casos de MERS en el Mundial de Fútbol de Catar, que afectarían, incluso, a tres jugadores de la selección francesa. Ninguno de ellos ha sido confirmado y las noticias que se refieren a ellos hablan de síntomas inespecíficos que podrían deberse a cualquier otro cuadro infeccioso. En todo caso, no es algo imposible y la Organización Mundial de la Salud (OMS) ya advirtió a los aficionados que planeaban viajar al país asiático de la necesidad vigilar la aparición de posibles síntomas de esta enfermedad.
En el caso de los jugadores de la selección francesa, considera que “habrá que estudiar si es cierto que están infectados por MERS y no por otro virus; habría que confirmar qué patógeno sufren y si han tenido contacto con dromedarios”.
En cualquier caso, concluye el experto, “habrá que estar vigilantes a los posibles nuevos casos, pero también concienciar a las personas presentes en esta región sobre el lavado adecuado de manos, evitar el contacto con dromedarios y vigilar posibles síntomas compatibles con MERS y, en la medida de lo posible, evitar aglomeraciones”.
El coronavirus MERS-CoV es un virus zoonótico que se transmite de animales a personas. Según se desprende del análisis de varios de sus genomas, se cree que el patógeno se originó en murciélagos y se transmitió a los camellos en algún momento de un pasado lejano. Se transmite por contacto con dromedarios infectados y muy esporádicamente se ha visto transmisión de persona a persona.
Causa graves problemas respiratorios -puede desencadenar neumonía- además de fiebre y tos, aunque en un primer momento puede ser asintomático. En los casos más graves también se produce expectoración de sangre, diarrea y vómitos. Según datos de la OMS, presenta una tasa de letalidad del 35%. El propio organismo internacional considera que esta cifra podría ser una sobreestimación de la verdadera tasa de mortalidad, ya que cabe la posibilidad de que los actuales sistemas de vigilancia no detecten los casos leves de MERS.
“En los brotes registrados hasta la fecha, tanto en la zona endémica de Arabia como en eventos exportados a otros países, como fue el brote de Corea del Sur de 2015, siempre se ha informado de que el inicio de las cadenas de transmisión ha empezado por contacto directo con dromedarios y los pacientes infectados mostraron a continuación síntomas compatibles con MERS”, expone Lorenzo-Morales.