Un fuerte escándalo sacude al sur de Santa Fe tras la imputación y detención de Eduardo Quispe, jefe de la comisaría Quinta de Empalme Villa Constitución.
El funcionario policial quedó en prisión preventiva, acusado de vender droga, proteger a dealers y participar en maniobras de extorsión.
Una red con pruebas contundentes
La investigación está a cargo del fiscal Franco Carbone, de la unidad de Microtráfico del Ministerio Público de la Acusación. Según se expuso en la audiencia, existen escuchas telefónicas, chats y registros que comprometen al comisario.
De acuerdo a la imputación, Quispe no solo conocía el funcionamiento de puntos de venta de droga, sino que también los coordinaba.
Alertas a narcos y filtración de operativos
Uno de los aspectos más graves es que el comisario habría alertado a vendedores de droga sobre operativos policiales. Incluso, según la investigación, brindaba detalles sobre los vehículos utilizados por los agentes, incluidos aquellos que circulaban de civil.
Además, mantenía contacto directo con un presunto operador narco de la zona, apodado “el Cráneo Mazón”, con quien coordinaba acciones.
Extorsión y gravedad institucional
Entre las pruebas figura una conversación de varios minutos grabada sin conocimiento del imputado, en la que se evidenciaría la planificación de una extorsión contra el presidente comunal de la localidad.
El caso expone un alto nivel de gravedad institucional, ya que no solo implica encubrimiento, sino también participación activa en maniobras delictivas.
Impacto en la región
La detención del jefe policial genera conmoción en la comunidad, al tratarse de la máxima autoridad de seguridad en una localidad donde, según la investigación, operaban búnkeres de droga bajo su órbita.