Un niño brasileño de 12 años decidió saltar la valla que rodea a la concentración de la Selección argentina para llegar hasta Lionel Messi y poder sacarse una foto con su ídolo.
En el trayecto, el menor fue detenido por el personal de seguridad. Sin embargo, el capitán de la Albiceleste advirtió la secuencia, pidió a los custodios que soltaran al menor y le concedió la selfie.

Luego de la secuencia, Rogerio se mostró emocionado por la situación y aseguró ante las cámaras de TyC Sports que ya tiene a su favorito para el clásico de las Eliminatorias Sudamericanas: "Mañana quiero que gane Argentina 2 a 0".