El 10 fue el primero en aparecer con la medalla colgada en el cuello y la Copa del Mundo en la mano. Antes de descender por las escaleras, el 10 y el DT saludaron a los hinchas con una sonrisa radiante.
Por ejemplo, Leandro Paredes bajó con un bombo junto a Lautaro Martínez y Nicolás Otamendi con una bandera como la capa de un superhéroe. Los jugadores no saludaron a ninguno de los funcionarios presentes, si no que se enfilaron directamente al micro descapotable mientras escuchaban el show de La Mosca, que tocó el ya histórico «Muchachos».